El timo de la estampita

El carácter de los seres humanos solo cambia en lo superficial. Los años, los siglos, no consiguen que la esencia de lo que somos se modifique, para lo bueno ni para lo malo, y que evolucionemos. Los pecados capitales siguen presentes, como siempre, grabados a fuego en nuestra genética, dando lugar a que se repitan las mismas historias una y otra vez.

Después de varias burbujas en poco tiempo que han pasado por las bolsas, por las viviendas, por las inversiones, los terrenos, las cajas de ahorro, etc. etc., en la que los avariciosos tontorrones (los otros no) se han arruinado, han arruinado a sus familiares y se han cargado incluso sus vidas, ahora le toca el turno al bitcoin y a sus primas criptomonedas que campan por el mundo virtual.

Un bitcoin, que ya cotiza en bolsa desde hace unos días, vale 15.000 dólares. En realidad no vale nada, pero hace unos meses decían que valía 2.000 dólares y hace algunos meses más, su precio era de 5.000 $. Según parece, porque esto es cuestión de fe, hay gente que se ha hecho de oro con estas fluctuaciones tan salvajes que tampoco está claro a que se deben, ya que ningún gobierno ejerce el control sobre los bitcoins, al contrario de lo que ocurre con las demás monedas.

En realidad esto no son monedas, sino estampitas a las que cada vez se les ve con mayor claridad sus cantos de sirena para atraer al incauto que se quiere forrar en un par de semanas. Dicen también los expertos (ya están aquí de nuevo) que se utilizan para pagar transacciones opacas por el inframundo virtual, donde se compra y se vende de todo lo que no se puede intercambiar legalmente.

Detrás de todo siempre aparece el lado más oscuro del ser humano, porque esto, que en principio era una idea para evitar que los gobiernos interfiriesen por medio del dinero en la libertad de las personas, se ha convertido en un anzuelo para incautos. ¿Quién se atrevería a cobrar su salario en una moneda que hoy te permite pagar tu alquiler y mañana no te llega para pagarte un café?.

En la hoja de ruta de la República de Cataluña, cuando se estudió la posibilidad de que utilizase el euro como moneda, también se manejó la posible creación de una criptomoneda para evitar las dificultades de depender de la UE o de establecer una moneda propia tradicional. Hay que ser moderno y arriesgarse, coño.Leer más »

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Ya no falta nada

El jueves elecciones y se acabó. Bueno, eso ya no se lo cree nadie. El viernes todo seguirá igual, salvo que se habrá quemado otro etapa, otro cartucho de los pocos que quedan para dar una solución a este embrollo del fifty fifty catalán. Cualquiera lo sabe hace años, sin encuestas ni sondeos, porque se han ido repitiendo los resultados regularmente en las abundantes elecciones celebradas en Cataluña. El independentismo subió como la espuma, tocó techo y ahí está, en ese cuarenta y tantos por ciento, que ni se muere ni cenamos. El único dilema es como se repartirán los escaños los partidos de cada uno de los dos bloques.

Puede ocurrir que lo que el 155 ha unido, las elecciones lo separen, y los constitucionalistas no sean ese bloque compacto que desean aquellos que quieren hacer frente a los indepes, que sí que da la impresión que tienen las cosas más claras. Por lo menos, en las pasadas elecciones, lograron formar bloque la derecha conservadora y burguesa, la vieja izquierda tradicional y los nuevos borderline del antisistemismo cupero. No veo lo mismo en los unionistas, que ya se están tirando los trastos a la cabeza. Aunque es cierto que en campaña todo vale.Leer más »

El retorno del Jedi

Dicen, y es verdad, que la realidad supera siempre la ficción. Se ve que los diseñadores del proces han decido mezclar ambos mundos, el real y el de ficción, para poder jugar con todas las posibilidades que pueden influir sobre sus votantes, especialmente los sentimientos y las emociones, esa zona de nuestros cerebros que no podemos controlar del todo.

Los líderes del proces han convertido la vida catalana en una Star Wars o Guerra de las Esteladas, una guerra de los rebeldes indepes contra el Imperio facha y franquista de Rajoy y de todo el resto de habitantes de la galaxia que no piensan como ellos, una historia en la que aparecen los personajes típicos de la saga, Oriol Chewbacca, Luke Puigdemont, Leia Rovira y todo el elenco que ya conocemos de memoria, los buenos y los malos. El Yoda Pujol, que se quemó mucho en los capítulos anteriores, sigue estando ahí, al fondo, en la mente de todos, aunque ahora no salga.

Si bien no sigue el orden de la versión cinematográfica, la Guerra de las Esteladas tiene capítulos muy similares a Star Wars. Aunque tiene la política de mantener en secreto su contenido para evitar los spoilers, los cercanos a los guionistas han desvelado que se está preparando el Retorno del Jedi, en el que Luke Puigdemont regresará de improviso de las lejanas galaxias para dar moral a las tropas indepes en la última batalla electoral contra el Imperio. Espectacular.Leer más »

Lunáticos

A Mr. Trump, el estrafalario presidente americano, se le ha metido en la cabeza conquistar la luna. Han transcurrido un montón de años desde aquella loca carrera espacial en la que rusos y yanquis competían por la medalla de oro espacial y vuelve a estar de nuevo en la agenda de los USA la Luna, ese astro mágico que aparece y desaparece de nuestro cielo mientras levanta las mareas y despierta en los pobres humanos deseos y amores apasionados.

Como un hombre lobo cualquiera, Donald Trump se transfigura a la vista de nuestro satélite y se convierte en un depredador. Sus ojos, inyectados en sangre, buscan a una presa fácil con la que saciar sus ansias de poder. Él no mira a la Tierra, le da lo mismo que el clima se esté jodiendo, que todo esté contaminado hasta los topes, que se muera la gente respirando y comiendo la mierda de las fábricas, todo eso a él ya no le importa porque ha sido hechizado por la Luna.Leer más »

Sigena

El litigio por los bienes del Monasterio de Sigena es un buen ejemplo del barro que puede suponer la intervención de la justicia y la política (la mala política) para resolver un pleito. Veinte años de disputas en los que han intervenido desde el Papa de Roma hasta el Tribunal Constitucional, pasando por todas las instancias aragonesas, catalanas, españolas, eclesiásticas y los gobiernos catalanes, de Aragón, de la Iglesia, son una viva muestra de que si no estamos todos locos, nos falta bien poco.

La historia es larga y confusa, tanto por lo que concierne a la compra y traslado a Cataluña de los bienes, como en lo que hace referencia a las reclamaciones legales. Algunos de esos bienes han desaparecido misteriosamente a lo largo de este tiempo, alguno apareció en una subasta y otros ya los devolvió al Monasterio la Generalitat catalana hace unos meses, pero todavía quedaban unos cuantos por el Museo de Lleida y por el de Barcelona.

Aprovechando el 155 y que el ex Conseller de Cultura está huido en Bruselas, el Gobierno de Aragón ha lanzado una nueva ofensiva hasta que un juzgado y el Ministerio de Cultura español se han decidido a enviar a los Mossos, recoger las obras y llevarlas a Sigena. Todo muy rocambolesco y con mucho cabreo por parte de los independentistas, que aunque esto no tenga nada que ver con la nueva República, se han sentido humillados y han contagiado su cabreo a mucha gente en Cataluña. Según sus declaraciones, por cada obra que se ha trasladado, un paquete de votos más para Puigdemont el día 21. Lo cual, a estas alturas, ya no es lo que más inquieta a nadie.Leer más »

Las caderas de Iceta

Si el candidato a President por el PSC estuviese en un bar y al camarero se le cayese al suelo la bandeja, daría un salto y se pondría a bailar solo del ruido. El es así, le va el ritmo, la alegría y la marcha. Pero en el mundo de la política catalana eso resulta intolerable por una cosa: jode y jode mucho. Especialmente cuando uno está rodeado de partidos y candidatos que reivindican libertad, democracia, independencia, es decir, lo que conlleva que Cataluña es un pueblo oprimido, que sufre, que es despreciado y maltratado y que no puede comprender que nadie manifieste su alegría bajo ningún motivo.

Cuando Iceta se arrancó el otro día y se echó unos bailes en El Intermedio de La Sexta, le llovieron desde las redes sociales una serie de piropos desde el bando independentista en los que le dijeron de todo, menos guapo. La Sra. Rovira le recriminó su poca vergüenza porque mientras se marcaba un baile Junqueras y Cia. estaban en prisión. Como si Iceta tuviese nada que ver con ese hecho y no hubiese sido uno de los que con más ahínco intentó que Puigdemont convocase elecciones para evitarlo.

Creerse el ombligo del mundo lleva a relacionar con uno mismo todo lo que ocurre. Es lo que les sucede a los nacionalistas, que no ven que haya nada en el planeta que no provenga o tenga que ver con su República. Podría decirles, en ese mismo sentido, que cómo se atreven a manifestarse por su capricho independentista habiendo miles y miles de parados que no tienen para vivir, o gastarse cientos de millones en esa manía mientras mueren de hambre millones de personas en el mundo, o que sinvergüenza es Puigdemont por ir a la ópera en Gante mientras Junqueras está en prisión. La demagogia es fácil y en este mundo lleno de contradicciones y de posverdades, solo hay que echar mano de un par de noticias para crear frases sin sentido pero con muy mala leche, coger una sobre los indepes y otra sobre algo que va mal. Es casi un juego.Leer más »

El acuerdo de las maravillas

Por la UE anidan cientos y cientos de políticos y miles y miles de funcionarios, algunos viejos zorros que llevan media vida moviéndose por los entresijos de ese laberinto de intereses y, como se dice ahora, de posverdades. Uno de los más visibles es Jean Claud Juncker, afable, cariñoso, siempre atento con todos sus invitados, Presidente de la Comisión Europea desde hace tres años, el Rajoy de la UE para entendernos. Antes ya fue Primer Ministro de Luxemburgo durante veinte años, lo cual da una idea bastante clara de que estamos ante un político nato, de los que tienen el culo pelado.

Cenó con Theresa May y ayer anunciaron los dos un acuerdo para que el Reino Unido y la Unión Europea tengan un Brexit blando, casi idílico. Los británicos pagarán la cuenta del divorcio, unos cuarenta y cinco mil millones, será por dinero … También se han comprometido a que la ruptura no suponga un trauma para Irlanda y dejarán que la frontera entre el norte y el sur de la isla, sea más bien testimonial que real. Todos los europeos que ahora viven en UK podrán seguir allí sin ningún problema, como lo han hecho hasta ahora y los abuelitos británicos seguirán por nuestras costas en las mismas condiciones. Por supuesto, se ha previsto un futuro acuerdo de libre comercio en el que no habrá aranceles. En fin, ¿dónde está el truco?.Leer más »

La mani de Bruselas

Más de cuarenta mil personas, según la policía belga, recorrieron ayer las calles de la capital belga con la parafernalia y el ambiente típico de las manifestaciones de ANC y Omniun, una Diada en diciembre y en la capital de la Unión Europea. Según los organizadores, que son profesionales del tema y saben hacerlo francamente bien, se desplazaron desde Cataluña en 255 autobuses y 5 aviones charter, teniendo en cuenta que en un avión caben unos doscientos pasajeros y en un autobús unos sesenta, la capacidad del transporte utilizado no llega ni a la mitad de los asistentes. ¿De dónde salió el resto?. Algunos habrán ido por sus propios medios, otros serán catalanes que viven en la zona y simpatizan con la causa, pero me da la impresión de que esos veinte mil manifestantes que no utilizaron el transporte oficial llevan todas las papeletas de ser flamencos, que les pillaba cerca y se sienten muy identificados con la causa de Puigdemont. Mal asunto para Bélgica y para la UE que se revuelva la convivencia belga.

Hoy se reúnen en Bruselas la Sra. May con el Sr. Juncker para dar una vuelta al acuerdo de separación del Reino Unido, que no pinta nada bien. Saber quién va a pagar la ocurrencia de Cameron con su referéndum perdido que ha supuesto el Brexit es fundamental, pero detrás de ese coste económico hay muchas otras cosas, como el asunto de Irlanda del Norte que vuelve a recordar malos tiempos con el posible cierre de la frontera con el Sur y otros aspectos que afectan directamente a las personas. Por la capital belga estos días no corren vientos de unidad precisamente, lo que debe poner nerviosa a mucha gente en Europa, unos ante el temor de que esté peligrando la Unión y otros excitados porque ven la posibilidad de alcanzar sus ansiadas independencias.Leer más »

Chapeau, señoría

Parece que el juez Llarena se hubiese convencido, tras leer la nota al final de mi post de ayer, que el ex President y sus compañeros de viaje cuanto más felices sean en su destierro voluntario, mejor para todos. Poco importa que intervengan en la campaña electoral por videoconferencia, por holograma o por las redes sociales, el caso es que cuanto más lejos estén dando la tabarra menos crispación generarán en la sociedad catalana, porque de esta forma solamente su ámbito más incondicional recibe sus soflamas indepes. Ya se sabe, solo comulga el que va a misa. Así es que, chapeau señor juez por retirar la orden de detención euorpea a Puigdemont y Cia, que vuelvan cuando quieran, cuanto más tarde mejor, sin prisas.

Dado el cariz de los acontecimientos es muy probable que los lazos amarillos tengan que lucir en las solapas de los indepes durante bastante más tiempo. Esos lazos que piden la libertad para los candidatos encarcelados y la vuelta de los que están en el exilio, son una buena muestra del tradicional carácter victimista del movimiento, a la vez que demuestran también su falta de pudor cuando mienten. Al igual que llaman presos políticos a los políticos presos, no se cortan un pelo en llamar candidatos o exiliados presos a presos y exiliados candidatos, porque fueron designados candidatos de ERC y de Junts per Catalunya cuando todos estaban ya en la cárcel y en Bruselas. Es evidente que si pones en la lista a personas que están en la cárcel, luego no tiene ningún sentido quejarse de que no van a poder hacer campaña porque están presos, salvo que esa sea, como lo es, una estrategia más para la queja.Leer más »

Autos

No me refiero a los de hacer carreras tipo Fast and furious, sino a los que salen de los juzgados, que son más bien Slow and más o menos Furious. Me da la impresión de que, una de dos, o antes sus señorías del Supremo se daban a la buena vida, lo cual no es muy probable dada la demostrada responsabilidad que hay que tener para llegar hasta ese alto tribunal, o bien que a partir de ahora los pleitos que no se refieran al proces se van a retrasar hasta el día del juicio final, nunca mejor dicho.

Desde hace unas semanas se ha dado el pistoletazo de salida al largo, poblado y complejo proceso judicial del 1-O, del 155 y de los diversos asuntos relacionados con la independencia. Así que iremos viendo autos y sentencias (eso será dentro de bastante tiempo) del Supremo y del Constitucional que van a dar para que corran ríos de tinta, cascadas de palabras y kilómetros de película (o gigas de tarjetas).Leer más »